Editorial
Muertes que se evitarían con un lavado de manos
Los comentarios externados por expertos en el tratamiento de bacterias como las que provocaron la muerte de 21 infantes en Cuilapa y en el hospital Roosevelt causan sobresaltos, pues advierten de presuntos descuidos elementales en el tratamiento de las infecciones. Sin pretender poner en tela de duda el juicio de los microbiólogos, suena increíble que por lo menos algunos de los decesos se hubieran podido evitar con un simple lavado de manos.
“La situación de las muertes de bebés es crítica, pues denota una falta de atención a las medidas de bioseguridad que se deben tomar en el área de recién nacidos. Lavándose bien las manos, estas bacterias no llegarían al recién nacido”, concluye Carmen Villagrán de Tercero, coordinadora del Departamento de Microbiología de la Universidad de San Carlos de Guatemala.
Tanto Villagrán como otros tres profesionales consultados por Siglo.21 en el reportaje que se publica hoy, externan otra conclusión aterradora que contradice la justificación del Gobierno en cuanto a estos lamentables decesos: la falta de recursos no es excusa para no mantener las áreas hospitalarias totalmente desinfectadas. “El jabón es barato y las toallas secadoras son baratas. Creo que, mínimo, eso sí deberíamos tener”, expresa Villagrán, para rematar con otra expresión fulminante: “Creo que falta de recursos no es lo que pasa aquí, sino mal uso de los recursos”.
Los biólogos consideran también que el hacinamiento, como ha dicho el Organismo Ejecutivo, facilita el contagio de las enfermedades nosocomiales, aunque los funcionarios callan que, según los consultados, parte de esta aglomeración se debe al “mal manejo” que se le ha dado a la gratuidad de los servicios hospitalarios. A la par de sugerir la revisión de los protocolos de bioseguridad y el acondicionamiento de las salas de los neonatos, los expertos señalan la importancia de que este tipo de medidas sea de uso común y no mecanismos ejecutados para resolver crisis.
En fin, el análisis de los biólogos pone en entredicho al Ministerio de Salud, pues sus argumentos advierten no sólo de malos procedimientos en la aplicación de las normas de higiene, sino también de descuidos y de un pobre manejo en el programa de gratuidad hospitalaria, el cual fue implementado sin contar con los recursos humanos y financieros para recibir un considerable aumento de pacientes.
La sola sospecha de posibles negligencias debería ser motivo suficiente para impulsar una investigación seria, que determine las responsabilidades de los centros asistenciales en la muerte de los neonatos.
Comentarios
La opción de comentar está abierta a todos los usuarios, aunque le pedimos por favor mantenerse dentro del tema del artículo y no publicar comentarios ofensivos o publicidad. Nos reservamos el derecho de eliminar cualquier comentario que no cumpla con estas reglas.













