La capacidad de interiorizar
Un reflejo frente al espejo, escribe Luis Edgar Villagrán, es el detonante detrás de la primera muestra individual de esta artista.
Un pedazo de mi alma estará abierta al público hasta el 25 de abril en el Colegio Mayor de Santo Tomás de Aquino, 1a. avenida Norte #23, Antigua Guatemala, 7832-0231.
En la invitación a la segunda muestra de Alma Alvarado está plasmada una de las obras que expondrá: un rostro femenino que combina las técnicas de tinta y acrílico. Lo que capta la atención son los ojos. El retrato tiene una mirada directa, que atrapa como invitando a cuestionar, a interiorizar. Es imposible dejar de relacionar esa mirada con la de la pintora. Una foto de Alma acompaña el reverso de la invitación. Su mirada es casi la misma, como si fuera un reflejo de su propia obra.
Alvarado tiene 19 años y muchos sueños. Como ella indica, su interés por la pintura nace de las horas que desde niña dedicaba a observar a su padre trabajar en el taller. Así empezó su relación con la pintura, de la mano de Oscar René Alvarado, su progenitor. “Siempre me llamó la atención. Desde pequeña, agarraba sus libros y los rayaba”. Al crecer, el interés de Alma por el arte no mermó y cuando llegó el momento de escoger su carrera de diversificado, ingresó en la Escuela Nacional de Artes Plásticas (Enap), de la cual egresará este año.
Su inicio en la Enap estuvo marcado por el dibujo, pues le gustaba retratar personas. Pero un día, al verse al espejo, vio su reflejo de manera diferente. El brillo que encontró la llevó a retratarse a sí misma para plasmar el instante. “Me gustó mucho; podría decir que es mi primera obra de arte... un autorretrato”. “La pintura es cien por ciento inspiración; con los colores se pueden plasmar muchos sentimientos”, agrega.
Han pasado dos años desde la primera exposición de Alma, cuando participó en una colectiva realizada en la Enap llamada En honor a Carlos Mérida. En esa ocasión pintó una obra cubista –en la técnica acrílico– bajo un tema asignado: la chamusca.
Pedazos de mi alma, como ha nombrado su actual exposición, es resultado de un proceso de interiorización y autoconocimiento. Su nueva obra habla de una búsqueda interna, de crecimiento. Así, sus pinturas engloban muchos sentimientos personales, “situaciones por las cuales he pasado hace muy poco”, indica la joven pintora, identificada con Salvador Dalí y Frida Kahlo, precisamente por la carga y la pasión personal que lograron plasmar en su trabajo. “En sus pinturas, Kahlo mostró parte de su vida, lo que ella sentía. Interioridades, sentimientos… realmente eso es lo que yo pinto. Trato de que en mi obra se refleje quién soy y qué estoy sintiendo en el momento. Cada obra es un sentimiento distinto”.
“La pintura se inicia desde que uno se despierta, incluso en sueños uno ya está pintando”, señala Alma acerca del proceso creativo que en ocasiones le demanda jornadas que van de seis de la tarde hasta las dos de la madrugada. “A veces ni ceno”, comenta la autora de las 13 piezas que desde hoy se pueden visitar en el Colegio Mayor de Santo Tomás de Aquino, ubicado en la. avenida Norte # 23, Antigua Guatemala. Pedazos de mi alma es un recorrido por diferentes emociones. Las piezas evocan −gracias al color y los lienzos− alegría, tristeza o angustia. Cada obra es una catarsis.
En los planes de la pintora figuran nuevas exposiciones, tanto en Guatemala como en el extranjero. “Es una visión a mediano plazo por la cual tengo que luchar”, puntualiza, consciente de la importancia de la perseverancia en la disciplina artística que la está dando a conocer.
Fotos
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F: Cecilia Cobar
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