La Navidad de Gaby Moreno
Como una producción discográfica que está fuera de toda previsión popular y mercadológica describe Jorge Sierra el más reciente disco de la cantante guatemalteca.
La Navidad tiene un punto de intimidad. Lejos de esa vorágine social y externa, está esa parcela interior y privada muy particular que se asoma en la época. Es inevitable. Y eso es lo que seguro la cantante guatemalteca Gaby Moreno sabía cuando se metió al estudio de grabación y eligió las canciones que compondrían el disco A good old Christmastime. Es un EP, de cuatro fantásticos temas que discurren entre jazz, blues y folk. En ese orden. Lo curioso y atractivo a la vez, es que como descubrirá, los temas no pertenecen al archiconocido repertorio, es decir, al tan trillado Jingle bells, por ejemplo. No. Eso permite conocer una visión personal de Moreno sobre la Navidad.
Veamos. El disco abre con una canción preciosista, December. A mediados del siglo pasado fue grabada por la norteamericana Kay Starr, de la que la misma Billie Holiday (una de las cantantes diosas del jazz de todos los tiempos) dijo que “es la única mujer blanca que puede cantar blues”. Así la cosa, el oyente entenderá por qué Moreno la reversionó en esa clave que ya no le es ajena, jazz trenzado con blues, a tiempo lento.
“En diciembre, sé que siempre sucede en diciembre/ en el que llego añorar una Navidad que conozco/ con ese acebo y nieve/ del tipo que solíamos tener hace tiempo atrás/ al volver a casa”, es la estrofa con la que inicia esta canción, con aliño de nostalgia, de esperanza, pero también de ternura. Fue hecha para ser interpretada por una mujer, y qué mejor que Moreno para redescubrir esta perla, a base de un fraseo con atmósfera de blues, bordeada de sonido acústico y coro (Kyle DeAndrea y Arthur Braitsch). La intervención de Patrick Warren al piano, cuerdas y otros sonidos, ayuda a la construcción de una canción memorable.
Luego, aparece At the Christmas ball, que hizo popular Bessie Smith, considerada entonces como “la emperatriz del blues” y cuya voz era voluminosa, además de cultivada y flexible. Resultó un reto nada fácil para Moreno, así que puso la voz más directa, más abierta y siempre con ese tono clásico de blues con swing, no sin cierto efecto para crearle una pátina de tiempo. La historia que relata en esta canción es sobre alguien que se alegra que llegue la Navidad, que se deja llevar por la alegría de otros y además aconseja a no preocuparse si la pareja no está a tono con el momento. Se agradece la trompeta de Kyle Newmaster y el discreto apoyo en el piano de Warren.
El tercer tema es quizá el menos conocido: Bring my baby back to me. Elvis Presley grabó una de título parecido en términos de rockabilly, pero no es esa. En efecto, esta no es en donde a Santa Claus se le pide traiga de nuevo a la chica o chico en este caso, sino se adentra a un momento privado de la noche de Navidad para pedir ese retorno pero con dejo de folk a tiempo medio. Aquí la voz de Moreno se abriga de un dobro (guitarra country) y guitarra eléctrica a cargo de Braitsch, además de un órgano Hammond en las manos de Larry Goldings, uno de los más activos y más sabios en el instrumento, además de aventajado pianista en el mundo del jazz.
En cuanto a la última: The wrong way to celebrate Christmas day, que significa, la forma indebida de celebrar la Navidad, es una de esas canciones que se rescataron de principios del siglo pasado y que grabó solo con guitarra acústica en crudo el reverendo Edward Clayborn para una colección de temas de igual pelaje que descubrían los más diferentes ángulos de la Navidad y que no necesariamente respondían al pensamiento religioso. Sin embargo esta, se encuentra escrita en actitud góspel y dice: “Algunas personas trabajan todos los días y se hacen de buen dinero en cada salario/ Un dinero que gastan/ pero que también lo comparten /y hacerse de un camino. Mientras que la iglesia ora ese día/ hay personas que vagan por la calle /y ahí afuera se beben el alma”. Moreno la entona acompañada de una banda folk que en tiempo medio ofrece timbres diferentes con dobro y kazoo (pieza de metal que se sopla y modifica el sonido de la voz) y darle un sentido quizá menos continente y sí más contagioso y animado.
Así, Moreno nos entrega un disco que se puede escuchar una y otra vez, sobre todo por aquellos que desean poner distancia entre lo de costumbre y habitual (Noche de paz y Blanca Navidad), y aquello nuevo que tiene ese irremediable lado más personal y confidente.
Fotos
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Ilustrción Alejandro Azurdia/s21
Recuadros
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A la venta
A Good Old Christmastime, de Gaby Moreno, estará disponible al público guatemalteco en Sophos y El Duende desde el 14 de diciembre.
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