Noticias Sigloxxi Guatemala

Eduardo Rubio

erubioherrera@gmail.com

Los Mayas, grandes observadores del cielo

Hoy comenzó una nueva era en el calendario maya.

Los Mayas, grandes observadores del cielo
El vaso de los 7 dioses muestra a los 6 dioses con el dios L, (derecha), el día de la creación. Foto Archivo/s21

Me gusta pensar que si juntáramos astrónomos antiguos de la talla del griego Hiparco, Aryabhata de India, Al-Battani de Mesopotamia y a Yi-Xing de China con un antiguo observador del cielo de Tikal, por ejemplo, y los sentáramos alrededor de una mesa, muy probablemente, todos ellos podrían haber discutido perfectamente sobre las fases de la Luna, los movimientos de Venus y los eclipses sin ningún problema salvo el del idioma.

Sin embargo, de todos ellos, probablemente nuestro anónimo astrónomo de Tikal sería el único que tendría en su poder las tablas más precisas de su tiempo para predecir las apariciones de Venus, cuándo podría ocurrir un eclipse o cómo contar grandes períodos de tiempo. Los calendarios mesoamericanos, como el maya, fueron en su momento uno de los sistemas más complejos para contar el tiempo que jamás haya concebido ningún pueblo antiguo. Eso es algo de nuestro pasado que nos debe enorgullecer a todos los habitantes de Guatemala, país que forma parte de Mesoamérica, esa región donde vivieron los mayas que comprende el sureste de México, Belice, Honduras y Guatemala. 

El objeto de estas notas mensuales que han estado apareciendo desde enero es demostrar que las complejas realizaciones astronómicas y matemáticas de los pobladores mayas, en especial sus calendarios, fueron consecuencia lógica del desarrollo evolutivo de una civilización que adoró intensamente los cielos y vinculó resueltamente los fenómenos que veía en su entorno celeste con el devenir de las cosas humanas. 

Es por eso que no podemos olvidar el legado de los mayas y la importancia que tenía para ellos y otras culturas el mirar el cielo. Mirar el cielo es algo difícil de comprender en estos tiempos en los que la gente no parece apreciar por qué la astronomía jugaba un rol tan preponderante en las civilizaciones antiguas como la Maya.

Para muchos de nosotros, conseguir nuestra comida consiste en básicamente ir a un supermercado y pagarla. Nuestras construcciones nos aíslan completamente del clima que puede haber en el exterior. Nuestros modernos calendarios también nos indican la fecha y la estación del año y nosotros no sentimos ninguna necesidad de observar la posición del Sol o de las estrellas a medida que siguen su trayectoria anual en el cielo. 

De hecho, es difícil observar las estrellas por la noche debido a la cantidad de luz que hay en las ciudades modernas y que matan la espectacular belleza de un cielo estrellado. Todo lo contrario ocurría hace cientos de años, cuando la civilización maya alcanzó su esplendor.

Comenzando con estas reflexiones, sobre lo orgulloso que debemos sentirnos los guatemaltecos por nuestro pasado ninguneado por muchos, la genialidad del desarrollo de la astronomía maya y la importancia de observar el cielo para los astrónomos antiguos, en esta última entrega, discutiré la cosmogonía maya, y trataré de desmentir todas las patrañas entretejidas alrededor del comienzo del 13 B’aktun.  

Fotos

Noticias Sigloxxi Guatemala
  • Los Mayas, grandes observadores del cielo

    El vaso de los 7 dioses muestra a los 6 dioses con el dios L, (derecha), el día de la creación. Foto Archivo/s21

Infografías

Noticias Sigloxxi Guatemala

Recuadros

Noticias Sigloxxi Guatemala
  • Estructura del cosmos Maya

    Hay parte de los mitos y las representaciones rituales que han llegado hasta nosotros que permiten reconstruir la cosmografía de los mayas. En ella, el Universo está dividido en 4 partes, y tiene un eje central que une los diferentes niveles del cielo, la Tierra y el inframundo. Para los mayas la superficie terrestre es un cuadrilátero que flota sobre una masa de agua que la separa del inframundo. 

    Cada lado de la superficie está orientado con los cuatro puntos cardinales: Norte, Sur, Este y Oeste, y los ángulos que forman están dados por los puntos donde sale y se pone el Sol durante los solsticios de invierno y verano en diciembre y junio, respectivamente. En el centro está una montaña con una cueva que representa el acceso al inframundo. También hay una ceiba que sostiene al cielo en cuya copa se sienta Itzam Ye, el ave sagrada que representa al primer sacerdote. 

    El lado Este del cuadrilátero está asociado al Sol y al día, mientras que el Oeste, a la oscuridad y la noche. El lado Sur se asocia a Venus y al cielo estrellado, mientras que el Norte se asocia a la Luna. Una de las más bellas representaciones del cosmos maya de donde se basa en parte la anterior descripción se halló en una pieza encontrada en Nakbé, Guatemala, y se conoce como la Bandeja cósmica y data del año 600-900 EC.

  • La Creación del Mundo y del Tiempo

    El tiempo de los mayas nació y tuvo nombre cuando no existía el cielo, ni había despertado todavía la Tierra.

    Los días partieron del oriente y se echaron a caminar.

    El primer día sacó de sus entrañas al cielo y a la Tierra.

    El segundo día hizo la escalera por donde baja la lluvia.

    Obras del tercero fueron los ciclos de la mar y de la Tierra y la muchedumbre de las cosas.

    Por voluntad del cuarto día, la Tierra y el cielo se inclinaron y pudieron encontrarse.

    El quinto día decidió que todos trabajaran.

    Del sexto salió la primera luz.

    En los lugares donde no había nada, el séptimo día puso tierra.

    El octavo clavó en la tierra sus manos y sus pies.

    El noveno día creó los mundos inferiores.

    El décimo día destinó los mundos inferiores a quienes tienen veneno en el alma.

    Dentro del Sol, el undécimo día modeló la piedra y el árbol.

    Fue el duodécimo cuando hizo el viento. Sopló viento y lo llamó espíritu, porque no había muerte dentro de él.

    El decimotercer día mojó la tierra y con barro amasó un cuerpo como el nuestro.

    Así se recuerda en Yucatán (y en las Tierras altas de Guatemala).

  • Generación afortunada

    Somos una generación de seres humanos muy privilegiada y afortunada, puesto que para los amantes de las fechas curiosas o de los eventos astronómicos extraordinarios, estos últimos han permitido presenciar eventos que ocurren rara vez en la vida de un ser humano. 

    De esta suerte, algunos de nosotros tuvimos la oportunidad de presenciar el cambio de siglo hace unos años. También tuvimos la oportunidad de observar en junio de este año un tránsito de Venus, un evento rarísimo que ocurre cada siglo aproximadamente. Finalmente, este año ocurre el cambio del B’aktun, algo que se da cada 394 años más o menos. El siguiente cambio de B’aktun ocurre hasta el 24 de marzo de 2407.  Si quiere sentirse más especial aún, recuerde también que el fin de un ciclo de 12 B’aktunes como el que viviremos hoy, ocurre una vez cada 5,125 años aproximadamente. ¡Somos muy afortunados al poder presenciar estos cambios de ciclos y eventos astronómicos en nuestras vidas!

  • Significado del nuevo B’aktun

    De acuerdo con algunos arqueólogos como Tomás Barrientos, de la Universidad del Valle, el cambio más importante que celebraban los mayas era el del ciclo Katún de la cuenta larga. El Katún equivale a 7,200 días, o sea unos 20 años. De acuerdo con Barrientos, los mayas elaboraban una estela conmemorativa al final del ciclo Katún como lo demuestran las estelas que aparecen en las ruinas de Tikal. 

    Sin embargo, los cambios de B’aktunes estaban asociados a aspectos más profundos relacionados con recordar la creación del mundo que había sido precedida de por lo menos otra creación 13 B’aktunes atrás.  De acuerdo con el Popol Wuj, nosotros los humanos vivimos en lo que fue la cuarta creación. Entonces para la cosmogonía maya, el inicio de un nuevo B’aktun tiene un gran significado, ya que marca el comienzo de otro ciclo de tiempo enorme.

  • Las patrañas asociadas al 21 de Diciembre de 2012

    Mucha gente inescrupulosa y charlatana ha aprovechado el comienzo del 13 B’aktun para especular sobre posibles eventos cataclísmicos a escala planetaria que destruirían nuestra civilización. Desafortunadamente muchas personas que no se informan bien, creen estas especulaciones que no tienen fundamento. 

    A continuación enumero y desmiento algunas de las ideas más disparatadas que de acuerdo con muchos ocurrirán hoy 21 de diciembre:

    Los mayas predijeron catástrofes:  FALSO 

    Los mayas no predijeron, en ninguna de las estelas y códices existentes, ninguna catástrofe asociada al comienzo del 13 B’aktun.

    Los mayas predijeron una alineación planetaria que destruirá la Tierra: FALSO

    Las alineaciones planetarias ocurren varias veces por siglo y no causan ningún efecto perceptible en la superficie de la Tierra.

    Los mayas predijeron una alineación galáctica que tendrá consecuencias devastadoras para la Tierra: FALSO 

    Hasta donde sabemos, ningún tipo de alineación con el plano de nuestra Galaxia puede causar efectos perjudiciales para la Tierra.

    Los mayas predijeron una colisión con un planeta que destruirá la Tierra: FALSO 

    Un planeta o un gran asteroide hubiera sido detectado muchos años atrás. Un planeta o un asteroide no aparece en colisión con la Tierra de la noche a la mañana.

    Los mayas predijeron el reverso del campo magnético terrestre con consecuencias catastróficas: FALSO

    Los mayas no sabían que la Tierra tenía un campo magnético y hasta la fecha no se sabe bien si el campo magnético terrestre se reorienta en el tiempo.En conclusión, amigos lectores, los mayas no predijeron ningún cataclismo. Tampoco ninguna catástrofe ni evento apocalíptico. 

    La Cuenta Larga de los mayas seguirá contando los días por el fin de los tiempos, siempre y cuando conservemos ese conocimiento antiguo entre nosotros.

Comentarios

Noticias Sigloxxi Guatemala

La opción de comentar está abierta a todos los usuarios, aunque le pedimos por favor mantenerse dentro del tema del artículo y no publicar comentarios ofensivos o publicidad. Nos reservamos el derecho de eliminar cualquier comentario que no cumpla con estas reglas.