Iris en el banquillo
Cuando en junio del año pasado observamos la grave crisis que se vivía en la cárcel del Rodeo pensábamos que no podía pasar algo peor en nuestro sistema penitenciario. El ministro Tareck el Aissami nos engañó con “un plan de humanización penitenciaria” que resultó un fracaso absoluto.
Hacinamiento, violencia, narcotráfico, tráfico de armas, sectores de la cárcel en manos de los presos y cobros por alojamiento, comida, visitas y protección, caracterizaban el infierno que El Aissami quería “humanizar”. Sucedió lo contrario: más violencia y corrupción, más muertes, ya no dentro del Rodeo sino también en las afueras. La población de los alrededores fue objeto de un control estricto día y noche, y una represión feroz por parte de la Guardia Nacional Bolivariana, como lo confesaron a la prensa.
Globovisión fue multada por informar sobre los hechos.
En ese momento, el paciente bolivariano decidió crear un Ministerio para el Servicio Penitenciario. Le cortó un brazo a El Aissami, tan bien vestido y con un corte de cabello muy neoliberal, y puso el nuevo despacho bajo el mando de una diputada despeinada. Desde luego que esto carece de importancia y no le añade sal al agua. Pero lo que sí resultaba grave era el hecho de que nadie sabía de sus conocimientos en materia penitenciaria.
No se equivocaron quienes advirtieron esa carencia: a casi un año de su nombramiento, la Ministra ha demostrado su incapacidad para ejercer un cargo de tanta responsabilidad. Si bien la situación penitenciaria que le precedía ya era muy mala, con su gestión ha ido a peor: el caos carcelario nunca alcanzó los niveles actuales.
La Ministra ha llenado de improvisación su trabajo. Prueba de ello son los planes que ha presentado para enfrentar la crisis: habló de la “Cayapa” para solucionar el retardo procesal y sigue estancado en más de 70%; de un plan “Cambote” para reparar los recintos carcelarios y siguen siendo depósitos de seres humanos.
La demostración más grande de la incapacidad de Iris Varela como ministra es lo que Caracas vive con la crisis en la cárcel La Planta que, por más de 20 días, ha mantenido en estado de sitio a la mitad de la ciudad por una guerra declarada entre reclusos y guardias nacionales, algo nunca visto en nuestras prisiones, y menos en pleno centro de la capital.
El Gobierno desató una guerra mediática para engañar a los ciudadanos con cuñas y reportajes falseados. Están creando una cárcel para las noticias independientes.
El Nacional, Venezuela
Fragmentos tomados del editorial del sábado 19 de mayo de 2012.
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